Aun no entiendo lo que estoy buscando. Son las 6 y 18 de la mañana, me levanto y me desvelo. Mi cabeza lleva bastante tiempo dándole vueltas a las mismas ideas, una necesidad superior de encontrarme a mi mismo, buscar un sentido abstracto que satisfaga mi existencia. Busco, leo y experimento. Hay varias satisfacciones a mis dilemas: La exposición a eventos nuevos y estimulantes a mis sentidos (1). Encontrar una paz sosegada y estar en pleno equilibrio interior conmigo mismo (2). Focalizar una meta, concetrarme en ella y planear maneras de resolverlas (3). Ninguna de ellas responde a la pregunta, simplementen llenan ese pequeño vacio interior que cada vez se va cobrando más y más emociones. Pide más y pienso dárselo
Quiero con palabras explicar toda esta cantidad de sentimientos, pero únicamente me rio y pienso que me debería bastar mi situación para ser feliz. Aun así, necesito saber la respuesta a mi pregunta, no únicamente la solución. Pensar menos en temas tribiales del día a día y más en preguntas existenciales.
Tampoco quiero que mis palabras suenen a tormentos vacíos. Atormentarse en la búsqueda del camino hacia la verdad sería equivalente a derrochar una vida de felicidad inconsciente. Necesito buscar equilibrios, siempre se me han dado bien los puntos medios y creo que es lo que me diferencia de muchas personas, capacidad de perspectiva y abstracción de una realidad repetida para la búsqueda de experiencias enriquecedoras que me complementen. ¿Debería ser suficiente?
(Relatos de una semana en carretera)