Hoy hace tres años que nos queremos.
Y tanto he vivido en tres años, que aun así lo eclipsas.
Como el camino de lo que sobrevive al tiempo,
grano que no seca y no es el viento otro que lo mueva.
Tan eterno como el recuerdo de tu mejor amanecer.
Yo te he visto amanecer y
te he visto eterna,
para llegar a este punto, fuimos dos niños
que jugaron a ser novios,
consiguieron seguir la partida, no la han ganado
o al menos eso muestran.
Juntos y vivos.
Que no muera el juego.
Sigamos eternos.